Aclaraciones de la SGAE respecto al cobro de derechos de autor en los banquetes

Continúa la entidad de gestión de los autores malgastando energía y tiempo en explicar lo “inexplicable”: que es la organización que vigila, recauda, administra y paga los derechos de los autores y que, estos, los derechos, son los que marca la ley.

(ACAM) La que sigue es la carta escrita por el representante de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) en la zona Noroeste, tras un artículo publicado en el Correo Gallego. Unos días antes, en el otro extremo de la Península, la redacción en Sevilla del diario La Razón esgrimía argumentos parecidos en relación con la negativa de las empresas propietarias de negocios de bodas, comuniones y bautizos.“Tras haber leído con detenimiento el reportaje publicado en su diario a miércoles 14, creo necesario aclarar ciertos puntos para una mejor información de sus lectores. La propiedad intelectual es materia sensible y, si no se aborda con el debido rigor, es fácil caer en la demagogia. La tradicional objetividad de “El Correo Gallego” no debería amparar textos simplistas u opiniones indocumentadas, sustentadas sólo en el prejuicio. Entenderán ustedes que me molesten el chascarrillo y, más aún, el tono de sospecha vertido sobre esta entidad centenaria, poniendo en duda incluso nuestro sistema de reparto. Invitamos formalmente al Sr. Peláez, firmante de la columna “Derechos de autor para Yoko Ono”, a que visite nuestras oficinas para comprobar los sistemas de distribución de nuestros ingresos y, mientras tanto, permítanme matizar algunos aspectos de interés:

1) La hostelería no negocia con la SGAE “para que frene su voracidad en las bodas”. Más bien, autores y hosteleros han firmado un convenio de colaboración a nivel estatal para estudiar un nuevo modelo tarifario que mejore el presente y satisfaga a ambas partes. Esto es, sin duda, una gran noticia cuya primera consecuencia ha sido la suspensión de nuestros pleitos pendientes en los juzgados.

2) Las tarifas a las que se hace mención en su artículo corresponden a aquellas celebraciones o banquetes amenizados por una orquesta o grupo. Si los músicos interpretan canciones cuyos derechos gestionamos, es lógico que los autores de esas piezas deseen percibir una compensación. Nosotros no “desplumamos” a nadie; más bien al contrario, tratamos de que no se expolie el talento de nuestros creadores. Si un empresario incluye música de nuestro repertorio entre sus servicios, debe saber que no es gratis.

3) El dinero obtenido por derechos de autor va a parar siempre a sus legítimos dueños, descontado el mínimo de administración (que supone a nuestros socios un coste medio del 15%, uno de los más bajos del mundo). Así, siguiendo el ejemplo de su periódico, si en un banquete sonara el “Twist and shout”, los ingresos de esta canción obtenidos por la SGAE llegarían a sus compositores, Phil Medley y Bert Russell (aunque su redactor lo ignora, la pieza no es de la autoría de John Lennon ni de ningún otro beatle), y a las empresas editoriales que tuviesen participación en sus derechos (en este caso, cuatro). Así viene sucediendo desde hace muchos años gracias al convenio de reciprocidad entre la SGAE y su homóloga americana BMI, entre otras muchas. Con “El Danubio Azul” (imagino, ese vals al que se refieren como “repelente”) ocurre algo bien distinto: su autor, Johann Strauss hijo, murió en 1899 y su obra es ya de dominio público.

4) Concluyendo, el objetivo prioritario de la SGAE es distribuir entre los creadores sus derechos de autor, siempre buscando la mayor eficiencia y según dicta la Ley. Por ello, hablar de “afán recaudatorio” en sentido peyorativo parece ilógico: ¿Acaso sería susceptible de crítica un albañil por su “afán constructor” o un tendero por su “afán vendedor”? Si nuestros pescadores se unen en cofradías para defender sus intereses, ¿”huele eso a mafia”?

A pesar de la demagogia, seguimos trabajando por el reconocimiento de nuestros autores y la justa valoración de su obra. Estamos convencidos de que, finalmente, ellos son nuestro poso cultural, aquello que nos distingue en el espacio y en el tiempo.

*Javier Vidal es Director de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE)-Galicia

Por otra parte en la bitácora de Carlosues ya ha habido reacciones a tales declaraciones, sin duda traerá mucha cola el asunto.

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2s Comentarios

  1. Yo sigo preguntándome porqué si una banda toca una canción cond erechos de autor, deben ser los novios los que paguen esos derechos, cuando lógicamente son gastos derivados de la actividad profesional de la banda; es como si haces muebles de madera y el que compra el mueble debe de pagar los impuestos de exportarcion de la madera.

    Yo contrato una banda, me dice el precio, lo acepto y ala, que se busque ella sus problemas con sus piezas, o que aprenda a tocar cosas propias.

    Encima!

    Lo que deberiamos de hacer es dejar de sacar canciones de estos que deifende a la sgae en discotecas, pubs bodas y demas sitios y en un mes, cuando baje la propaganda, se va la sgae a pique.

    Quíen paga la publicidad de estos discos en uan disctoteca?

  2. El problema con esta chusma es que le cobran primero a la orquesta por tocar el tema, luego a los novios por usarlo en su boda y despues al propietario del establecimiento hostelero por que suene en su local…como se le llama a eso?? Desde luego, afan recaudatorio es lo mas suave que se me ocurre…

    O es que no cobran a las televisiones por la emision de contenidos y luego les cobran (o lo pretenden) a los bares por esas mismas emisiones???

    Una panda de ladrones que viven del trabajo de los demas, eso es lo que son…

    Por un feliz 2006 sin SGAE;)