Martirio y azote del internauta

El mal funcionamiento del ADSL es la primera queja de los consumidores. El traspaso irregular de las líneas entre compañías deja incomunicados a algunos usuarios durante meses. A los usuarios de Internet les interesa muy poco las disputas entre operadores, y menos aún si son o no rentables. Sólo aspiran a que les funcione su línea de acuerdo a las condiciones del contrato. Pero en España, esa aspiración lleva camino de convertirse en un milagro.

Del total de reclamaciones que tramita la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones del Ministerio de Industria, el 47% corresponden a ADSL. Las denuncias por los incumplimientos de los ISPs han desplazado a las de los números de tarificación adicional (los 806).La tramitación de altas y el cambio de operadora (en particular, cuando un cliente abandona Telefónica) encabezan las quejas. El mecanismo de preasignación permite a cualquier operador alternativo dar de alta a un abonado con su mero consentimiento verbal. La Asociación de Internautas estima que entre el 10% y el 30% del total de solicitudes (entre 4.000 y 12.000 casos al mes) tiene algún tipo de irregularidad. Las incidencias tienen consecuencias de distinta gravedad para los usuarios, desde errores en los datos administrativos hasta la completa incomunicación, ya que el cliente pierde la línea con Telefónica desde que hace su solicitud pero no obtiene el alta de su nueva operadora, de la que tampoco puede darse de baja.

Victor Domingo, presidente de la Asociación de Internautas, señala que en algunos casos se puede quedar sin línea durante dos o tres meses. Otro calvario es la publicidad engañosa, en particular, sobre la velocidad. A los famosos 20 megas que venden como reclamo muchas compañías sólo pueden tener acceso un número muy limitado de abonados, ya que dependiendo de su lugar de domicilio dispondrán o no de una centralita que lo posibilite. Las compañías conocen esas zonas pero ocultan esa información hasta que consiguen el abonado. La facturación indebida y la mala calidad del servicio completan el cuaderno de quejas.

Los operadores alternativos echan la culpa a Telefónica. Esta se defiende señalando que los únicos responsables son sus rivales, que lanzan campañas masivas de publicidad para captar clientes aún a sabiendas que no disponen de capacidad técnica ni comercial para atender esa demanda.

Wanadoo reconoce la existencia de “un menoscabo de la calidad” para algunos usuarios, pero indica que están poniendo medidas para solucionarlo. “Tramitamos las bajas en menos de 10 días cuando el plazo que impone la legislación es de 15 días. También hemos sustituido el antiguo trámite de tener que enviar un fax por un sistema de grabación de llamadas, que permite que un cliente solicite la baja telefónicamente, con plena seguridad, garantía y sencillez. Además, hemos eliminado desde hace cuatro meses el compromiso mínimo de permanencia en todos nuestros productos”, indica Juan Vindel de Wanadoo.

Desde Jazztel, el operador con más incidencias según la AI, señalan que la realización de la desagregación del bucle de Telefónica, junto con su coordinación con el proceso de portabilidad para la conservación del número de teléfono, ha provocado que un 10% de sus clientes “haya experimentado un corte de servicio superior al que fueron informados previamente”.

Más duros se muestran desde Astel. “Para un operador resulta complicado explicar a un cliente el origen de los problemas o el retraso en la provisión del servicio cuando están causados por un tercero cuyo objetivo es estrangular la competencia. Este mecanismo maquiavélico en su concepción hace recaer toda la culpa en los alternativos, y daña su imagen y por tanto sus perspectivas económicas.

Nuestra asociación viene denunciando estos hechos desde hace tiempo pero las autoridades y el regulador siguen mirando para otro lado, quitando importancia al impacto de estas conductas del dominante [Telefónica]”, dice su director general, Lionel Fernández.

En Telefónica tienen una opinión muy distinta. Recuerdan, por ejemplo, que su denunciante Jazztel dispone de unas 500 centrales preparadas para que instale sus equipos, pero a día de hoy sólo está dando servicio en una cuarta parte. También denuncian que las ofertas de 20 megas son reclamos falsos, ya que la tecnología ADSL 2+ sólo puede alcanzar 20 megas en un 9% de la planta actual de accesos.

Fuente Internautas.org

Categorias: Nacional

Etiquetas:

1 Comentariro

  1. Como siempre!,y pasaran muchos años hta que esto mejore.Seran nuestros hijos los que lo disfruten.

    Salu2