Según aparece en LIbertad Digital, se ha descubierto un nuevo fallo de seguridad en Microsoft, esta vez en su servicio Passport, que teoricamente deberia ser inviolable, si lo quieren dedicar a autentificar transacciones comerciales, pero que solo le ha durado cuatro minutos a un consultor de seguridad paquistaní antes de descubrir el susodicho fallo que, con perdón de la expresión, dejaba con el culo al aire a millones de usuarios. Al final va a parecer que le tenemos mania a Microsoft, pero es que hay cosas que son imperdonables.