Si preguntas si merece la pena comprarse una aceleradora gráfica de más de 50 euros, la respuesta es no. Esas tarjetas están optimizadas para agilizar el tema tres dimensiones (DirectX, OpenGL y otros). Con mapas de bits y programas de diseño prácticamente no influyen. Siempre, claro está, que no toques el 3D (Maya, 3D Max, Bryce, Poser...)
Llevo ya siete años con ese tipo de aplicaciones y he llegado a la conclusión de que lo que importa es la memoria RAM. Métete con imágenes grandes (A-3) a 300 dpi o más, o algo con mucha carga de vectores, y enseguida vas a necesitar un giga de memoria principal. El micro también es importante, pero sólo si tienes plazos de entrega y/o trabajas profesionalmente. En casa y a nivel amateur, a mí personalmente me da igual que tarde diez segundos o veinte en aplicar un filtro o renderizar algo.