Si hemos de ser sinceros, no creíamos que hasta enero se decidieran las rebajas de los precios mayoristas, no por falta de ganas de la CMT, sino por problemas de tiempo. Y, efectivamente, no había tiempo de una resolución plena, por lo que la dificultad se ha subsanado con la adopción de unas medidas cautelares. De esta manera la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones cumple su palabra de abaratar el precio, mayorista insistimos, antes de Navidades.
No comprendemos tantas prisas, ya que lo que se pretendía, que las operadoras tuviesen nuevas tarifas de cara a la campaña navideña, es irrelevante a estas alturas, en que dichas promociones están más que en marcha. En cuanto a que esos recortes se trasladaran al usuario final, en estas fechas o en cualquieras otras, mejor no volver a opinar para que no se nos acuse de pesados, lo definimos como una candidez y a otra cosa.
Los nuevos precios que las operadoras alternativas deberán abonar a Telefónica están recortados entre un 24 y un 61 % con relación a los anteriores en la modalidad ADSL-IP y entre el 22 y 54 % en GigADSL.
Como veis no es moco de pavo, los pagos de las empresas que usan las lineas de Telefónica de van a ver sustancialmente reducidos, así como los ingresos de esta, claro. Ahora solo falta que las consecuencias nos contradigan totalmente, seriamos felices con ello, y tanta rebaja se traslade a los precios minoristas. Este objetivo también es el de la Organización de Consumidores y Usuarios, y a juzgar por las declaraciones de su portavoz, Enrique García, coinciden con nosotros que, a no ser que “alguien tome cartas en el asunto”, los usuarios nos vamos a quedar igual que estamos. De todas maneras, por pedir que no quede, la OCU ha exigido que "los precios mayoristas se traduzca en una rebaja de los precios minoristas, de forma que los ciudadanos españoles tengan que pagar menos" para acceder a Internet.