British Telecom planteó
la semana pasada, ignoramos quien le dio vela en el entierro, la
posibilidad de que España adoptara el modelo ingles de
segregación de la red del operador incumbente del área
de servicios, cosa que la Comunidad Europea apoya y fomenta.
Este modelo propuesto consiste en que
una compañía, que aquí podría llamarse
Telefónica
Red, gestionaría solo y
exclusivamente las infraestructuras, sin ofrecer ningún
servicio, solo alquiler de lineas físicas. Las operadoras
interesadas, incluyendo a la propia
Telefónica, la
parte que podríamos llamar Telefónica
Servicios,
tendrían que recurrir, cuando lo necesitaran, a este alquiler,
con un precio igual para todos, es decir, que Telefónica
Servicios tendría que pagar lo mismo a Telefónica
Red que cualquier otra operadora. Luego vendría el lío
de impedir que el capital de Red se use para Servicios y viceversa.
Este sistema parece que ha tenido gran
éxito en Reino Unido, donde, por cierto, las
comunicaciones se suelen hacer en ingles, pero la CMT duda que
sea viable aquí, en España, donde hablamos otro,
u otros, idiomas. Por estos lares se habla el idioma de obtener los
máximos beneficios posibles, sin, por supuesto, invertir ni un
euro, mientras dure el chollo. Luego, con quitarse de en medio,
bastante.
En algo coincidimos
con la CMT, por fin. Esa estructura de segregación
sería posible en referencia al par de cobre, pero no para las
redes nuevas. Telefónica, la única que,
por un motivo u otro, invierte en nuevas estructuras, no está
dispuesta a someterse a las virguerías fiscales que le
supondría el usar sus propias redes aparentando pagar
lo mismo que los demás a Telefónica Red, que
serian ellos mismos, pero sin poder, en teoría, mezclar los
capitales de ambas empresas. Algo así como un matrimonio con
separación de bienes, pero no por gusto, sino impuesto por la
suegra.
Ante el temor de que, si se le aprietan
demasiado las tuercas, Telefónica deje de invertir y
las redes españolas se estanquen en lo que ahora tenemos, es
decir, un par de cobre de cuando Primo de Rivera y poco más,
la CMT buscará alternativas menos drásticas.
Volvemos a pedir, a gritos, que
quien
tenga una red
NGN la saque de una vez, y se deje de nuevas
ofertas y migraciones gratuitas que solo hacen intentar adelantarse a
un proyecto de
Telefónica, ya en marcha desde hace
un
par de semanas, para que la linea básica de
ADSL
sea la de 3 megas.