Ignoramos si a alguien le ha pasado,
pero a nadie de los que conocemos le han exigido, nunca, nada por
escrito a la hora de un alta o un cambio de compañía
de ADSL. Todo lo contrario, conseguir un contrato, en papel y
firmado, de cualquier operadora, siempre ha sido algo similar
a los siete trabajos de Hércules. Otra cosa eran los fax o
burofax para las bajas, pero eso se hacia, y se continua
haciendo, para mayor tranquilidad propia.
Ahora la
CMT ha decidido
aceptar
una propuesta de
Jazztel y dar los pasos precisos para que
baste una
conformidad verbal, por mediación de un
tercero, para que esos trámites sean legales.
Una buena noticia para las empresas,
esos terceros necesarios, especializadas en consentimientos por voz.
También se intenta reducir el papeleo, aunque, insistimos, así
se lleva haciendo ya bastante tiempo, por lo menos en los casos en
que nos hemos encontrado nosotros.
Quizás en el tema de lineas de
voz, altas o cambios conservando el número, esto sea alguna
novedad, en cuestiones de ADSL ninguna.