¿Os acordáis de Uni2?
¿Os acordáis del año 2002? Nosotros
tampoco.
El caso es que, allá por 2002,
la CMT encasquetó
una multa, que se suponía ejemplarizante en aquellas fechas y
circunstancias, de 13,5 millones de euros a Telefónica,
con la sana intención de que dejara de fastidiar a la
incipiente competencia de entonces, como podía ser Uni2,
que fue la que inició el proceso.
Los resultados fueron dos, que
Telefónica no pagó y que no varió en
absoluto su política en el campo mayorista. La cosa ha llegado
hasta el Tribunal Supremo y solo ha tardado seis años.
Después de la
sentencia
del
Supremo,
Telefónica no tendrá ya más
remedio que pagar, pero con un pequeño matiz. De apelación
en apelación, los
13,5 millones de euros se han quedado
reducidos a solo
cuatro.
Si es que no hay nada como la
paciencia, aunque el tener un buen bufete de abogados a tu
disposición también ayuda, claro.