El
Ministerio de Cultura de Francia está valorando la creación de un nuevo
impuesto para gravar la
publicidad online. La recaudación iría destinada a la protección de los sites y contenidos que cumplen con los derechos de autor y a pagar a los artistas.
El impuesto, que gravaría según los beneficios obtenidos por esta partida a cada web, se aplicaría únicamente a las empresas que facturasen a partir de una cantidad determinada.
Google, como principal beneficiario de los ingresos por la publicidad online y otras como
Yahoo! o
Facebook serían las principales pagadoras.
En el fondo de esta medida quiere frenar los
beneficios obtenidos por Google, pues consideran que proviene de los
contenidos de otros sites. Por ello, los miembros de la comisión
quieren poner límites a una situación que creen descompensada.
Con el
dinero recaudado se crearían medidas que promuevan la comercialización
de los contenidos que cumplan con el copyright, a pagar a artistas y a
crear una nueva licencia común, que estaría dirigida a promover la
negociación entre los sitios de descargas y las entidades gestoras de
los derechos. También las operadoras rebajarían el IVA pagado con las
ofertas de ADSL.