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Consejos para la correcta realización de un backup

Las copias de seguridad (backup en inglés) es aquello que todos deberíamos hacer y que pocos hacen: poner a salvo nuestros datos por si acaso al dispositivo que los aloja (sea un ordenador, un tablet, un smartphone, un disco duro externo, o un pendrive) le sucede algo y los perdemos.

Decidir que haremos un backup es fácil, llevar a cabo una correcta política de copias de seguridad no lo es tanto, porque es algo que deberemos seguir haciendo día tras día. Y, si queremos tranquilidad de espíritu, aquí van unos cuantos consejos para hacerlo bien.

Siempre en un dispositivo ajeno al que contiene los datos que salvamos

Ni se te ocurra particionar el disco duro y hacer la copia de seguridad de una partición en la otra; ¿qué va a pasar con los datos si se te estropea, por ejemplo, la controladora? Una regla de oro de la realización de copias de seguridad -podría decir que LA regla- es que no puedes realizarla sobre el mismo medio.

Tienes dos opciones: o bien utilizas un medio físico como, por ejemplo, un disco duro externo, o bien la realizas en la nube, en un servidor online, sea de tu propiedad, o bien contratando un servicio.

En la medida que puedas, aleja la copia de los datos originales

He visto personas que tienen el disco duro de copias de seguridad permanentemente conectado al ordenador. ¿Te has preguntado qué pasa si a tu máquina le afecta un ransomware y encripta todas las unidades? Efectivamente, que pierdes también el backup.

Pongamos otro ejemplo extremo: una empresa que realiza sus copias de seguridad de forma correcta en un disco duro externo, guardando dicha unidad en un cajón del despacho. ¿Qué pasa si se declara un incendio en las instalaciones? Pues que se perderán los datos originales y las copias.

La situación ideal (que entiendo que no siempre se puede cumplir) es almacenar por lo menos una copia de seguridad en una ubicación externa al lugar donde se mantienen los datos originales. Y cuando digo externa, digo lo más lejos posible o, por lo menos, no en el mismo edificio.

La nube puede ser buena…

Realizar un backup online es la forma más fácil de alejar físicamente la copia realizada de los datos originales. Porque, a no ser que tengamos la mala suerte de vivir en el mismo edificio en el que se encuentra la sede de la compañía que nos proporciona el servicio de almacenamiento remoto y sus servidores, si algo pasa en nuestra casa, no le pasará a nuestra copia, y siempre podremos recuperar la información desde otro ordenador en otro sitio.

Hay muchas formas de realizar una copia de seguridad en la nube, y herramientas que nos la facilitan. No obstante cabe vigilar con herramientas como Dropbox, Google Drive o Microsoft OneDrive, ya que si las tenemos sincronizadas en nuestro sistema operativo y allí volcamos las copias de seguridad, un problema en nuestro ordenador también afectará a los ficheros allí alojados y, por lo tanto, a dichas copias.

Eso sí, si optamos por realizar una copia de seguridad en línea, siempre tendremos que extremar las medidas de seguridad para proteger nuestros backups, ya que al residir en un servidor conectado a Internet 24 horas al día, estarán más expuestos a las acciones de los cibercriminales.

… pero protegida

Para ello tenemos una herramienta como la encriptación. Encriptar nuestras copias de seguridad, especialmente con una encriptación fuerte, nos asegura que nuestros datos no serán leídos por nadie.

Hazlo con periodicidad

No basta con hacer una copia de seguridad un día y olvidarnos. Los datos evolucionan con el tiempo, por lo que será preciso establecer una periodicidad.

A mayor dinamismo e importancia de los datos a respaldar, menores serán los intervalos de tiempo que deberán transcurrir entre una copia de seguridad y la otra, hasta llegar al punto de realizar una copia de seguridad diaria si así se estima oportuno.

Para no olvidarnos de su realización, lo mejor es contar con una herramienta (un software) programable, de forma que podamos olvidarnos del asunto.

Y, si puedes, por duplicado

O por triplicado. Sobretodo, si trabajamos con discos duros externos para llevar a cabo estas copias, seria buena idea contar con dos o más de estos e irlos alternando, por si acaso a uno de los discos le pasara algo.

Además, con dos discos duros, siempre podemos dejar uno de ellos en un lugar externo a nuestras oficinas. Debidamente encriptado, naturalmente, no vaya a ser que caiga en malas manos.

Revisa las copias

Es una tarea a hacer de cuando en cuando, porque no por sólo hacer las copias, podremos vivir tranquilos, especialmente si realizamos el backup en un archivo comprimido y encriptado. Tenemos que asegurarnos que podremos abrirlo y recuperar nuestros datos en un futuro.

Es por ello que, de cuando en cuando, deberíamos simular que ha habido problemas en nuestro ordenador para probar a recuperar esos datos tan preciados de la última copia de seguridad realizada, especialmente si podemos hacerlo desde otro ordenador de confianza.

No es preciso hacerlo a cada copia de seguridad realizada (sobretodo, si esta se hace con carácter diario, aunque ¡sería la situación ideal!), pero sí con cierta periodicidad.

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