Los usuarios de P2P fuera del alcance de Promusicae

«Corría el año 2005»,
así comenzábamos
la tarea de narraros las pretensiones de Promusicae, sus
aspiraciones a que Telefónica, o cualquier otra
operadora, les facilitará, graciosamente, las identidades de
los usuarios de redes P2P que ellos quisiesen demandar. Los
tribunales españoles no le dieron la razón y se fueron
con sus demandas a Europa, donde, ya en un informe
previo, se les avisó que no iban a conseguir nada.

Y tal y como se les informó por
adelantado, nada
han conseguido en Bruselas. No existe ninguna normativa de la
UE que obligue a facilitar datos privados a la gente que tenga
intención de demandar a otros civilmente, el levantar los
derechos a la protección de datos depende
exclusivamente de los tribunales nacionales, que son los que
deben evaluar la importancia y trascendencia del delito, de acuerdo
con sus leyes, y actuar en consecuencia.

En definitiva, que si en España
se les ha dicho que no, en Bruselas no tiene nada que hacer
Promusicae y sus eternas cantinelas.

Esta decisión de los jueces
europeos ha alegrado a internautas
y, pasmoso, también
a Promusicae. Lo primero lo entendemos, pero que también
alegre a esos señores nos lleva a dos posibles conclusiones.

La primera explicación
sería del orden de aplicarles un adjetivo castizo, y dejar la
cosa en que se alegran porque son/están tal, la elección
del adjetivo la dejamos a vuestro albedrío, y no darle mas
vueltas al asunto.

La segunda posibilidad pasaría
por que, si bien se dice que ninguna normativa europea obliga a
ningún país a que se suministren esos datos, tampoco se
opone a que se establezca alguna ley, en algún estado miembro,
que diga todo lo contrario, y la identidad de los usuarios de los P2P
pase a disposición de Promusicae, SGAE y demás,
en ese país concreto.

No habiendo, pues, ley específica
en contra de sus deseos, quizás se alegren por tener
esperanzas de poder formar y educar una clase política, y, a
lo peor, también
judicial, que legisle y sentencie a su gusto en España.

Obviamente esta última
posibilidad es totalmente inviable en un estado democrático de
derecho ¿Verdad?

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