«Vecino de número», la nueva moda de Internet

¿Has recibido un mensaje por WhatsApp, SMS o algún otro sistema de mensajería que empiece por algo similar a «hola, soy tu vecino de número» (o vecina, según el caso)? Entonces, ya estás tomando parte -aunque sea involuntariamente- en la última moda de Internet: ponerse en contacto con perfectos desconocidos cuyo número de teléfono es idéntico sólo cambiando el último dígito, siendo este uno arriba o abajo.

Si, por ejemplo, nuestro número de teléfono es el 666 666 666, nuestros vecinos de número serían el 666 666 665 y el 666 666 667, es decir, uno menos o uno más.

El «reto viral» es añadir dicho número de teléfono a nuestra agenda y ponernos en contacto con él enviándole un mensaje de texto amistoso. Y, a partir de aquí, ya no hay nada escrito, con lo que podemos esperar cualquier tipo de reacción.

Muchos de quienes aceptan este reto viral exponen sus conversaciones con su vecino de número en Twitter, que es, al parecer -y sin más datos en mi mano, sólo puedo aceptarlo como hipótesis- donde nació esta moda.

Las reacciones son de todo tipo, desde quienes se molestan hasta quienes ignoran este «primer contacto», pasando por quienes siguen el juego y entablan una amistad virtual que, tal vez, algún día llegue a concretarse en una física.

Como muestra de lo que puede pasar con el nuevo juego viral «vecino de número», un botón (o más de uno):

 

 

 

 

Aunque siempre hay quien se queda a la espera sin tomar la iniciativa:

 

Una moda con sus riesgos

Como bien dicen algunas voces por Internet, socialmente y en conjunto, hemos pasado del «no hables con desconocidos» al «hola vecino de número«, toda una forma de romper el hielo para trabar posibles nuevas amistades, pero también entrar en un terreno del que no conocemos nada.

Y es que nuestro vecino de número puede ser completamente contrario a nuestra ideología si la explicitamos en el avatar (o icono) de WhatsApp o el servicio de mensajería que empleemos (por lo que nos coja manía rápidamente), o bien que entremos en contacto con una persona que tenga intenciones oscuras. De hecho ¿qué conocemos de nuestro vecino de número más que el hecho de que nuestros números de teléfono sean muy parecidos? Es para considerarlo.

Ante estas posibilidades, un primer consejo es no dejar que los niños jueguen a este reto viral y, por otra parte, ir con mucho cuidado a la hora de proporcionar informaciones personales a nuestro vecino de número, al igual que a cualquier persona que no conozcamos, cómo puede ser nuestro lugar de residencia o nuestras preferencias.

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