Peligran las inversiones de Telefónica en España

El palo fue muy gordo, que mientras los
operadores alternativos tiendan sus lineas de fibra óptica,
cosa que pueden demorar años, la CMT obligue
a Telefónica a poner su VDSL y FTTH
comercial, cuando lo saque, a disposición de sus rivales
mediante una oferta mayorista regulada similar a la actual en el
ADSL, era algo que no entraba en los planes de la operadora
histórica española y puede repercutir, muy
negativamente, en las inversiones de la compañía
en infraestructuras a nivel nacional.

Telefónica teme que las
demás compañías manden cada una un par de
obreros escogidos, enfundados en sus respectivos monos, que levanten
la tapa de las canalizaciones y se instalen allí, asegurando
que están trabajando. La cosa puede durar siglos, en concreto
hasta que falten los suministros de bocadillos de caballa con
pimientos
y cerveza y que el bar de la esquina deje de
servir Dyck con Pepsicola, con poco hielo, que quita mucho
sitio, lo que no se prevee en la presente centuria.

Puestos así, casi mejor esperar
a que este terminada del todo la regulación de estas redes de
nueva generación, pensará Telefónica,
aunque no pueda aumentar
el número de clientes en pruebas, y no sacar al mercado, hasta
entonces, las ofertas de VDSL y, mucho menos, las de FTTH.

Mientras pues a mantener a la gente
medio contenta y esperanzada en la próxima duplicación
y la desaparición,
por fin, del ADSL Rural.

Todo esto ha sembrado la preocupación
entre los proveedores de Telefónica, que se encuentran
verdaderamente acongojados
ante la posibilidad de que la operadora estanque todos los
proyectos de las redes NGN, o cuanto menos, desacelere
el ritmo al que se desarrollaba, hasta ahora, el proyecto, para
muchos de ellos su mayor fuente de ingresos.

Mencionemos de pasada que, en Brasil
por ejemplo, donde no cuenta con el lastre de ser la operadora
histórica incumbente y actúa bajo una regulación
menos rígida que la que aquí le impone la CMT,
sus conexiones de 30 Mbps ya son un hecho.

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