Más madera, es la guerra

Seguimos sin comprender la estrategia comercial de Jazztel, pero en cambio sí entendemos perfectamente que la actual requiere dinero y más dinero. Anteriormente ya habíamos comentado que cada cliente captado le costaba el doble en gastos publicitarios que a cualquier otro ISP de nuestro mercado de telecomunicaciones.

Y si a esto añadimos el altísimo numero de abonados que se dan de baja sin haber llegado a tener conexión nunca, es normalísimo que Jazztel lance otra ampliación de capital para intentar financiar sus planes, delirios opinan algunos sectores, para los dos próximos años. Sea como sea, Jazztel va a poner en circulación acciones por valor de 119,8 millones de euros.Esta nueva ampliación se va a realizar en la modalidad preferente para los que ya son accionistas de la empresa, en la típica proporción de 1 a 4, es decir, por cada cuatro acciones antiguas que se posean se tiene derecho a adquirir una de las nuevas a un precio de 0.08 € más 0.37 € de prima de emisión. Para dar ejemplo, el presidente de la operadora, Leopoldo Fernández Pujals, ya ha avisado la intención de la compañía de suscribir la emisión, cosa a la que tiene derecho ya que posee el 22.7% de sus propias acciones.

Esta previsto iniciar la venta de acciones el día 20 de este mes, y el plazo preferencial terminará el día 7 de julio. Si tras ese periodo sobran títulos, se volverán a ofrecer a los accionistas que no hayan aprovechado la primera oportunidad, y si aun así sigue sin cubrirse la totalidad de la ampliación de capital, se ofertará lo sobrante a los inversores que hayan reservado derechos en Bolsa.

Aunque constantemente recibimos criticas sobre nuestra opinión de Jazztel, volvemos a reiterarnos en lo mismo: deseamos lo mejor a Jazztel y a cualquier otra empresa que fomente la libre competencia en nuestro país, pero conscientes que, por desgracia, nuestros buenos deseos no son suficiente, aconsejamos una estrategia comercial menos despilfarradora y más ajustada a la realidad. No se puede confiar en generar beneficios exclusivamente a base de saturar de peticiones de bucles y sitios en centralitas a Telefónica, para luego pedirle indemnizaciones en cuanto se retrase ante la avalancha de solicitudes que luego ni se van a usar.

Cargando...