La ‘excelente’ atención al cliente de Jazztel

Nuevo director general implica nuevas ideas y nueva planificación, y esto sucede en Jazztel y su nuevo directivo, José Miguel García Fernández, del que poco sabemos, pero adivinamos que es de origen español, y googleando vemos que formado en Australia.

Pues el señor García, en sus últimas declaraciones, ha expresado su convencimiento de que a finales de 2007 ya habrá beneficios, ademas de tener cubiertos todos los gastos para ese periodo, detalle este que no nos sorprende nada. En este plazo piensa aumentar la cuota de mercado que ahora tienen, un 6%, hasta un 12%.

Pero nada de esto seria noticia importante si no viniese acompañado de algo más jugoso, algo más revolucionario. Tras arduas meditaciones, el nuevo director general ha llegado a la conclusión que lo importante de una empresa de servicios de Internet son los clientes, y el grado de satisfacción de los usuarios repercute directamente en la prosperidad de la compañía.

Puesta tan definitiva premisa sobre la mesa solo faltaba actuar en consecuencia. Una primera medida, por desgracia aplicada solo durante unas semanas, ya ha sido llevada a cabo. Pena, insistimos, que no se prolongue más en el tiempo la saludable idea de dar preferencia a los clientes actuales descontentos sobre las campañas para captar nuevos. La segunda medida es la que más llama la atención.Es intención de José Miguel García instaurar un nuevo sistema salarial en al empresa, según el cual una importante parte del sueldo mensual de los empleados dependerá de la satisfacción de los clientes con la actuación se sus respectivos departamentos. Según sus propias palabras la excelencia en la atención al cliente es el autentico centro de toda la actividad de la compañía ( amén añadimos nosotros).

Resumiendo. Los empleados tendrán el sueldo dividido en una parte fija y una importante parte condicionada a que los clientes estén contentos con el departamento al que pertenezca cada empleado. Imaginamos que, para que este sistema sea justo, todos, desde el propio director general hasta el último botones que pega las etiquetas a las cartas, atenderán al teléfono, por que si no los que pagarán el pato serán siempre los únicos que dan la cara, y que cobran precisamente para eso, para darla. Si solo se puede expresar nuestra opinión en un solo departamento e ignoramos de cual en concreto es la responsabilidad de nuestro problema, difícilmente podremos quejarnos de uno concreto.

Total, que o esto es más populismo barato o los pobres que cogen el teléfono, cuando les suena, que muchas llamadas ni les llegan, serán los que paguen el pato, cuando en realidad son los que menos pueden hacer para solucionar nada, solo aguantar el chaparrón y pasar la incidencia a más altas, y desconocidas por nosotros, instancias. Estos y los de facturación, claro, que si hay un error en una factura sabemos quien se ha equivocado, a no ser que tengan orden de hacerlo así y entonces la culpa seria… ¿del maestro armero?

Cargando...